En confecciones, China tiene un importante mercado de lujo que importa US$ 1,500 millones, de los cuales US$ 750 millones son confecciones que vienen de Italia, Japón y Taiwán. El mismo sector artesanal peruano tiene una gran oportunidad en este mercado, pero por ahora parece que los empresarios peruanos se contentan con exportar materia prima.
Bajo este panorama, el Perú es frágil y hasta las autoridades del gobierno están cruzando los dedos o le prenden velitas a China para que la economía asiática vuelva a tener los niveles de crecimiento de años anteriores. Eso no puede ser, no podemos depender de la suerte. Por eso, nuestras exportaciones a ese país deben ser con valor agregado.
Por su parte, la reaceleración de China depende de su propio mercado interno, de que el 25% de su población forme parte de la clase media. Con eso el Perú puede quedarse tranquilo, porque el crecimiento de la construcción en China seguirá generando la necesidad de comprar materias primas.
Los empresarios chinos que conocen el Perú están interesados, básicamente, en invertir en minería y en pesca. Poco a poco miran infraestructura, como puertos, carreteras y ferrocarriles. Hemos visto empresarios chinos tocando las puertas en nuestro país, pero aquí hay que cambiar la mentalidad para que se concreten esas inversiones.
En su mayoría, las empresas chinas que exploran el Perú son estatales, y buscan invertir a cambio de materias primas, pero el Estado no es dueño de esos recursos. Entonces, hay que buscar en Proinversión funcionarios que capten cuáles son las necesidades y exigencias de los inversionistas chinos, para que se asocien o hagan joint ventures con empresas privadas que son dueñas de los minerales, de tal modo que haya una triangulación para sacar adelante los proyectos.
En el país está la empresa Majaz, que hasta ahora no puede sacar un gramo de mineral porque tiene conflictos con la comunidad, mientras que el gobierno no ha ayudado en nada a resolverlos. También tenemos casos extremos como el de Shougang -que es el lado negativo de la inversión china- y el de Chinalco que es el mejor ejemplo. Perú debe traer más inversión china de la buena.
Finalmente, dentro de China, el Perú necesita mayor promoción. Solo hay dos consejeros comerciales, y de ellos solo uno funciona. Necesitamos más funcionarios de este tipo en más ciudades del gigante asiático, con el fin de identificar las oportunidades de negocio que empresarios peruanos pueden hacer en sectores que demanden valor agregado.
¿Qué deben hacer las empresas peruanas para aprovechar el mercado chino?
Master of Education de University of Pittsburgh, Pennsylvania. Ex Presidente de la Cámara de Comercio Peruano Chino (Capechi).
Hace 15 o 10 años hablar de productos chinos suponía referirnos a juguetes, calzado o ropa de baja calidad y un precio sumamente asequible. Pero ahora la oferta de productos del gigante asiático ha cambiado. ¿Cómo analizar la calidad y precios de estos productos?
Si pensamos que la confrontación comercial entre Estados Unidos y China impactará en la economía peruana, estamos equivocados. Hay que tener en cuenta que nuestra condición es de exportadores de materias primas no procesadas. La repercusión que generarán los dos poderosos es otra y aquí te la contamos.
El caso de los productos importados en China en mal estado remeció el mercado y puso en cuestión a las autoridades sanitarias del Perú. ¿Cuál es la verdad si se mira lo que estipula el comercio internacional?