
La comunicación en el día a día se guía por el contexto en el que una persona se encuentra, su vocabulario, la capacidad para relacionarse, el lugar en donde esté, entre otros factores. Sin embargo, existe un aspecto esencial que influye en la manera como se desarrolla la comunicación no verbal: el inconsciente.
La comunicación no verbal se rige de movimientos, gestos, silencios, expresiones y señales que, en la mayoría de ocasiones, los individuos no realizan de forma consciente. Por ejemplo, cuando una persona está cómoda conversando, tiende a estirar sus extremidades y, en caso contrario, cruzar los brazos sería la otra opción. Esta acción es influida por el inconsciente, cuya base está en las emociones y sentimientos que surgen en el momento. ¿De qué otras formas influye este factor en la comunicación?
Todos estos factores pueden afectar directamente las relaciones interpersonales, laborales y empresariales de un profesional. Es por ello que surge la importancia de analizar todo aspecto que intervenga en la comunicación no verbal para manejarlo de la mejor manera.
Fuentes:
Asociación Educar para el Desarrollo Humano. "El mensaje inconsciente y secreto del cuerpo".
Dinámicas Sociales. "La comunicación no verbal y tu inconsciente".
De Periodismo. "La Comunicación Inconsciente: Mente Inconsistente, Razones".
Portal de negocios de ESAN Graduate School of Business. Desde el 2010 difunde contenido de libre acceso (artículos, infografías, podcast, videos y más) elaborado por los más destacados especialistas. Encuentra contenido en más de 15 áreas y sectores como Administración, B2B, Derecho Corporativo, Finanzas, Gestión de Proyectos, Gestión de Personas, Gestión Pública, Logística, Marketing, Minería, TI y más. ¡Conéctate con los expertos de ESAN y aumenta tu conocimiento en los negocios!
Muchas empresas concentran sus esfuerzos en reclutar personal, pero descuidan el desarrollo del talento interno, una práctica que puede elevar la rotación, afectar la productividad y comprometer la continuidad operativa.
La transformación tecnológica, la sostenibilidad y la eficiencia operativa han convertido a la logística en un factor decisivo para reducir costos, mejorar el servicio y fortalecer la competitividad de los negocios.
El crecimiento acelerado de las ciudades exige replantear la infraestructura urbana y fortalecer la resiliencia frente a desafíos sociales, ambientales y climáticos que impactan cada vez más en la calidad de vida.