
Aunque la mayoría de los sismos que se registran en el Perú son de baja magnitud, el verdadero riesgo está en la alta vulnerabilidad de las zonas donde ocurren y en la falta de planificación territorial. Mary Mollo, especialista en Gestión del Riesgo de Desastres y profesora de la Maestría en Gestión Pública de ESAN, explica por qué la prevención no depende únicamente de monitorear la actividad sísmica, sino también de conocer las fallas geológicas, evitar la ocupación de áreas de riesgo y fortalecer la capacidad de las autoridades para incorporar la gestión del riesgo en la planificación del territorio.