
El Last Planner System (LPS) es un método de flujo de trabajo -utilizado mayormente en el sector Construcción- que permite aumentar la productividad y la responsabilidad de los colaboradores.
El principio rector de este sistema es garantizar que cada contratista y subcontratista pueda administrar su carga de trabajo y cumplir con sus responsabilidades. Para ello, deben especificar qué trabajo realizarán y determinar qué fase del proyecto debe completarse antes de empezar la siguiente.
Además, estipula que debe haber una persona responsable que controle el momento en que empieza cada fase. A esta se le conoce como planificador y, por lo general, se encuentra en cada uno de los pasos.
En síntesis, esta estructura de trabajo genera más previsibilidad, lo que permite incrementar la productividad y la responsabilidad de los trabajadores. Pero ¿cuáles son los pasos para diseñar un correcto SPU?
1. Crear un programa maestro
El primer paso para elaborar un Last Planner System es identificar los hitos clave del proyecto. Estos deben tener una fecha específica, más no una duración precisa. Esta etapa -generalmente-- se realiza con seis meses de anticipación y está a cargo del arquitecto, el cliente y el contratista general.
2. Crear un calendario de fases
En esta fase, los profesionales que participan en cada hito colaboran entre sí para planificar cómo completarán su trabajo en el tiempo establecido. Para ello, los equipos pueden emplear el método de planificación de extracción. Este consiste en planificar la operación a contratiempo desde la fecha límite del hito. De esta manera, pueden asegurarse de completar todas sus actividades antes de iniciar una nueva fase.
3. Planificar de manera anticipada
Es la base central del Last Planner System. En esta etapa, el equipo identifica las limitaciones que podrían surgir durante la ejecución del proyecto. Para ello, se verifica el programa durante varias semanas para preparar el óptimo desarrollo de la operación. Así, a medida que los defectos se van detectando, se asigna un profesional que esté a cargo de resolver el problema en una fecha determinada.
4. Realizar registros semanales
Esta fase se realiza durante toda la ejecución del proyecto. Como su nombre lo indica, consiste en evaluar el programa de forma semanal. Esto permite tener una mejor gestión de los procesos operativos y la fuerza laboral. Es importante recordar que si los horarios no se cumplen en el plazo determinado, repercutirá de forma negativa para la constructora.
5. Realizar reuniones de aprendizaje continuo
En la fase final del LPS, los miembros del equipo de trabajo discuten los aspectos positivos y negativos del proyecto. En tal sentido, informan sobre si terminaron sus actividades dentro del plazo o si surgieron inconvenientes que impidieron su correcto desempeño.
Para ello, se recomienda emplear KPI's. Estos ayudan a detectar los puntos de mejora, lo que posibilita una resolución más eficaz. Así, las llamadas "reuniones de aprendizaje" permiten mejorar la productividad de los trabajadores y el rendimiento de la construcción.
Fuentes:
Last Planner System (LPS) and the Construction Industry
The Last Planner System ®: how to get started
Last Planner® System: 5 Steps to Efficiency
Qué es un hito y cuáles son los ejemplos de hitos de un proyecto
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