
Para unos consultores en RRHH, como Thinking People, la comunicación interna es «la hermana pequeña en la gestión de los recursos humanos». Para otros, como la experta española Charo Gómez, la comunicación interna y la gestión de los recursos humanos ha pasado de ser un «matrimonio de conveniencia» a ser un matrimonio necesario y en toda regla: para lo bueno y para lo malo.
Lo que queda claro es que ambos no son lo mismo, que cada ámbito tiene su autonomía pero también tienen puntos de encuentro como ocurre entre diferentes disciplinas (como es el caso, por ejemplo, de la psicología con el marketing).
Así, la comunicación interna cuenta con herramientas comunicacionales específicas que la diferencian también de la comunicación externa. Se parte del hecho de que todo lo que ocurre al interior de la empresa es información y toda empresa necesita gestión de información y de comunicación. Y cuando en una empresa se toma conciencia de la necesidad de dicha gestión, se implantan sistemas de comunicación interna.
La sistematización de la comunicación interna permite que los colaboradores de la organización logren alinearse, movilizarse y aportar. Los trabajadores necesitan sentir que son escuchados, que pueden participar y contribuir al desarrollo de la organización, haciendo suyos sus proyectos. Todo esto se logra gestionando adecuadamente las herramientas de comunicación interna.
Así, las empresas que comprenden que deben mantener informados a sus trabajadores acerca de su estrategia y resultados para lograr un mayor compromiso, implementan diferentes canales de comunicación como boletines, revistas, áreas de información, notas en intranets, fanpages internos, etc.
Por otro lado, la gestión de recursos humanos abarca otros ámbitos y por tanto emplea herramientas distintas. El área de recursos humanos de una empresa tiene como tarea planear, organizar, desarrollar y controlar las técnicas que pueden promover un desempeño eficiente de los colaboradores. Esta disciplina tiene que ver más con el desempeño de los colaboradores que con aspectos comunicacionales.
Por ejemplo, en la conformación de grupos de alto rendimiento, se puede buscar personas que tengan habilidades y capacidades complementarias, e incluso profundizando en estudios referidos al uso de sus lóbulos cerebrales, combinando "creativos" y "lógicos" en un mismo grupo pues se considera que si todos son creativos o si todos son lógicos no podrían funcionar como equipo.
Ciertamente, tanto la comunicación interna como la gestión de recursos humanos comparten un mismo objetivo: influir sobre los comportamientos de los colaboradores e incrementar su compromiso y aportación en la organización. Pero también tienen cada una sus propios objetivos y por tanto sus herramientas y metodologías autónomas.
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