
El Ejecutivo ha planteado al Congreso de la República la creación de un nuevo régimen laboral temporal dirigido a los jóvenes de entre 18 y 24 años. La propuesta de ley forma parte del cuarto paquete más amplio para reactivar la economía peruana.
A diferencia de lo ocurrido en otras modalidades de contratación, el proyecto del Gobierno garantizará un contrato de, por lo menos, un año. Para ello, el trabajador tendrá un período de prueba de dos meses. Luego de cumplido el primer año de labores, el empleador podrá renovar el contrato del joven hasta por un plazo máximo de tres años.
El proyecto asegura que este nuevo régimen busca crear incentivos para que las empresas apuesten por la inclusión de más trabajadores en planilla. Argumenta, además, que la tasa de desempleo de este segmento de la población bordea el 9.2%, superando los niveles de los demás rangos de edad adulta de los trabajadores.
Los incentivos para contratar más jóvenes en este nuevo régimen serán la reducción de los costos laborales a las empresas, pues no se incluirán las gratificaciones, la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), las asignaciones familiares, mientras que las vacaciones serán de solo 15 días.
Para el caso de las pequeñas y microempresas, el Estado asumirá el 100% del aporte al Seguro Social, que representa el 9% de la remuneración del trabajador.
La propuesta de ley establece que el número de beneficiados llegaría a 263 mil personas durante sus cinco años de duración. Asimismo, el Ejecutivo estima que gastará S/. 475 millones en garantizar una pensión mínima para los trabajadores que decidan afiliarse la Oficina de Normalización Previsional (ONP).
Para Jorge Toyama, profesor de la Maestría en Finanzas y Derecho Corporativo de ESAN, es importante que el Estado haya apuntado a mejorar las condiciones laborales y de contratación de los jóvenes peruanos, que son el segmento poblacional con mayores tasas de desempleo.
"El nivel de desempleo de los jóvenes triplica o hasta cuadruplica el promedio nacional. No es fácil para las personas entre 18 y 24 años, que terminan el colegio o una carrera, encontrar trabajo formal, dado que las empresas buscan a gente con experiencia", explica.
Anota que los jóvenes que sí consiguen empleo, normalmente están fuera de planilla, no tienen seguro y reciben su sueldo a mano. Asimismo, considera que hay poca disponibilidad de las empresas por capacitarlos.
Toyama estima que este nuevo régimen laboral representa el 15% del costo laboral de los contratos del régimen general, lo que representa un estímulo y beneficio para los empleadores. "Es interesante porque, además, es la primera vez que el Estado subsidia en su totalidad el seguro social para este sector de jóvenes", refiere el laboralista.
El profesor de ESAN aclara que los practicantes no estarían incluidos en este régimen especial, dado que ellos tienen otras características, como el hecho de estar estudiando, tener horarios flexibles, buscan aprender y tienen derecho a equivocarse.
¿Considera que las empresas tendrán incentivos para contratar a más jóvenes con este nuevo régimen laboral?

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