
La gestión de proyectos se enfoca en la planificación de las actividades, en programarlas y luego, mientras se está en el proceso de ejecución del proyecto, realizar un adecuado control de dichas actividades.
Sin embargo gestionar un proyecto específicamente consiste en mantener tres factores bajo control, los cuales son: tiempo, costo y alcance. El manejo que se requiere es impecable ya que las diferentes áreas de la empresa pueden entrar en conflicto entre sí respecto a los factores anteriores por los intereses particulares de cada departamento.
En una organización debe haber claridad acerca de los tipos de planeación de proyectos que se encuentran desarrollando. Existen tres tipos de planeación:
La gestión de proyectos se hace notar desde su selección, cuando se escoge uno por sobre otros. Un proyecto debe tener objetivos claros y un alcance bien establecido, y que los resultados estén dentro del mismo.
Los proyectos cuentan con restricciones en el uso de recursos, presupuesto y el tiempo asignado, por lo que la gestión de los mismos debe considerar el uso eficiente de estos recursos y el cumplimiento de los plazos establecidos.
En el desarrollo mismo de cada proyecto es importante el establecimiento de procesos y tareas, y el seguimiento de cada etapa, así como la definición de protocolos internos de comunicación que permitan realizar un seguimiento exhaustivo de su desarrollo.
Fuentes:
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