
En un contexto de restricciones fiscales y necesidad de maximizar el impacto de los recursos públicos, surge el debate sobre cómo combinar modelos como los Colegios de Alto Rendimiento (COAR) con nuevas alternativas de financiamiento educativo. Sergio Bravo Orellana, profesor de ESAN Graduate School of Business, plantea que las Becas de Excelencia pueden complementar a los COAR al aprovechar la capacidad instalada del sistema, ampliar la cobertura y acelerar el desarrollo del talento que el país necesita. Los detalles en este artículo de Gestión.
El Perú enfrenta el desafío de ampliar las oportunidades educativas para estudiantes de alto rendimiento en un contexto de restricciones fiscales, brechas territoriales y crecientes demandas de calidad. En este marco, el presente artículo analiza dos mecanismos complementarios de intervención: los Colegios de Alto Rendimiento (COAR), basados en una provisión intensiva de infraestructura y servicios educativos especializados, y un modelo de Becas de Excelencia orientado a financiar el acceso de estudiantes talentosos a instituciones educativas de calidad ya existentes.
El análisis se desarrolla desde una perspectiva económica, fiscal, institucional y de gobernanza, incorporando además la dimensión temporal como un factor crítico en la formación de capital humano. Los resultados muestran que, si bien los COAR constituyen una experiencia pedagógica exitosa y un activo valioso dentro del sistema educativo nacional, su naturaleza intensiva en infraestructura y recursos permanentes limita su capacidad de expansión a gran escala. En contraste, las Becas de Excelencia permiten aprovechar capacidades instaladas, ampliar significativamente la cobertura, acelerar la implementación y utilizar los recursos públicos con mayor flexibilidad y eficiencia.
La propuesta se complementa con tres componentes estratégicos: un sistema de información transparente basado en evaluaciones y publicación de resultados que fortalece la rendición de cuentas e incentivos de calidad; un programa nacional de reforzamiento académico virtual que construye un estándar común de excelencia y reduce brechas entre instituciones educativas; y un Fondo Nacional de Becas de Excelencia, financiado con recursos públicos y privados y administrado mediante un fideicomiso que fortalece la sostenibilidad y gobernanza del sistema.
El artículo sostiene que la discusión trasciende la dicotomía entre educación pública y privada y se centra en cómo asignar eficientemente recursos escasos para maximizar el desarrollo del capital humano. Desde esta perspectiva, la educación de estudiantes talentosos provenientes de familias de menores recursos constituye una inversión estratégica y una forma de gasto corriente productivo con elevados retornos sociales y económicos. En consecuencia, las Becas de Excelencia se presentan como un instrumento complementario a los COAR que permite ampliar oportunidades, fortalecer la movilidad social basada en el mérito y acelerar la formación del talento que el país requiere para su desarrollo futuro.
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